miércoles, 27 de enero de 2010

EL CASTIGO DE ERIS.

Ai, perdon por tardar tanto pero como ya dije ha sido una semana fea. aquí dejo el segundo capitulo de El castigo de Eris y para el viernes prometo subir Aprender a vivir. Como ya dije con cada capitulo subire una foto de cada personaje y después de pensar muhco creo que Robbie Williams es el perfecto Dionisio, ya que Dionisio como sabreis es el Dios del vino, las fiestas y el teatro por lo tanto tenía que ser alguien con aspecto de pasarlo bien y yo creo que Robbie es alguien que sin duda sabe pasarlo muy bien. besos y espero que os guste el capitulo, si no me podies dar una patada en el culo. xD.



2. LA TIERRA.

¡Maldito Zeus! ¿Dónde se supone que estoy? Vale, en la Tierra, sí. ¿Pero que ciudad es esta? Huele...huele mal y a mi lado no paran de pasar coches ruidosos, la gente que pasa por mi lado se me queda mirando, hay lujuria en la mirada de la mayoría de los hombres pero también sorpresa. ¿Por qué estoy llamando la atención? Vale que soy totalmente hermosa y escultural pero jamas me había pasado nada semejante, entonces comprendí porqué me miraba la gente. Yo seguía vistiendo solamente mi túnica, ese no era un atuendo muy bueno si tenía que mezclarme con los humanos:

  • Ares.- le llamé en mi cabeza. Los Dioses eramos capaces de escuchar las peticiones que nos hacían lo que usualmente las ignorábamos. Esperaba que mi hermano reconociera mi voz.

  • ¿Eris?- contestó él en mi cabeza.

  • ¿Quien si no idiota?

  • ¿Sabes que puedo ignorarte?

  • Lo se, es solo...haz que Fatiga y Olvido me manden mi ropa. No puedo pasearme por la Tierra en túnica.

  • Ah, claro.- apareció una enorme maleta delante de mi.- ¿Está bien así?

  • Supongo...¿por casualidad no sabrás dónde me ha mandado el viejo?

  • Mencionó algo sobre Nueva York.

  • Genial...- dije irónicamente.

  • Ya sabes que papá está obsesionado con esta ciudad.

  • Ares voy a necesitar dinero.

  • Busca un trabajo.

  • Oh claro, necesitas dinero pues busca un maldito trabajo. ¿Y hasta entonces que hago?

  • Em, iré a hablar con papá.


Y salió de mi cabeza. Menudo imbécil. Empecé a caminar por las calles de “Nueva York” según Ares, encontré una cafetería y entré para usar el baño y cambiar mi ropa, abrí la maleta y pude ver que había casi toda mi ropa de verano, decidí usar unos shorts vaqueros con una camiseta negra y cinturón ancho en mi cintura y me calcé mis zapatos favoritos, eran negros, altos y de tacón de aguja. Tiré la túnica a la basura y volví a cerrar la maleta, cuando salí del baño no pude evitar fijarme en los pasteles del aparador, había uno con especial buena pinta, totalmente cubierto de chocolate, si algo era mi perdición era el chocolate ¿Quién quería ambrosía existiendo el chocolate?

  • Hola preciosa.- dijo una voz de hombre a mi espalda.

  • Piérdete.- dije sin volverme.

  • Oh vamos, no seas así ricura. Deja que te invite a algo.

  • No tengo hambre.- mi traicionero estómago sonó en ese momento ¿Por qué diablos no desayuné?

  • Oh, yo creo que si tienes hambre, deja que te invite a un trozo de tarta. Aquí la tienen buenísima.- Decidí darme la vuelta.

  • ¿Qué parte del piérdete no has entendido?

  • Yo...

  • ¿Tu, tu qué?

  • Solamente quería invitarte a un trozo de tarta.

  • Pues metete la tarta por el culo, imbécil.


Dicho esto volví a salir de la calle y empecé a andar sin rumbo, no tenía idea de donde iba ni tampoco sabía que iba a hacer de ahora en adelante, solamente podía confiar en que Zeus no fuera un completo hijo de perra y no me dejara ahí tirada sin mas.

Llevaba como dos horas caminando y arrastrando la enorme maleta, empezaba a estar harta de deambular por ahí hasta que vi a Ares caminando hacía mi:

  • Hola hermana.- me dijo cuando estuvo frente a mi. No le respondí, simplemente le di un tortazo.

  • Esto por dejarme en la estacada.

  • Lo admito, lo merezco ¿Pero qué querías que hiciera yo?

  • ¿Decir algo en mi favor? Sabes que la mayoría de las veces que Zeus se enfada conmigo es por tu culpa.

  • Ya...pero bueno, mejor que te castigue a ti que a los dos.

  • Eres un completo idiota.- lo aporreé, odiaba no tener mis poderes conmigo, ya le hubiera lanzado una buena descarga astral.

  • Ya, ya vale. Calmate o no te voy a dar tu dinero.- me calmé, bueno, al menos me quedé quieta.

  • ¿Qué tienes para mi?

  • Bien, aquí tienes tus documentos.- miré mi permiso de conducir y mi pasaporte.

  • ¿Storm?- pregunté al mirar mi apellido.

  • Hermes pensó que iba contigo.- Hermes era el que siempre se encargaba de los documentos. Luego Ares sacó una tarjeta de crédito y me la entregó.- en esta tarjeta hay 2.000 $, es todo lo que te pude conseguir.

  • ¿2.000$? ¿qué se supone que voy a hacer con eso?

  • Puedes encontrarte un sitio en donde vivir y tendrás suficiente hasta que encuentres un trabajo. Según papá hay gente que vive con menos.

  • Pero yo no soy “gente” yo soy una Diosa.

  • Una Diosa confinada a vivir a la tierra como cualquier otro humano. Lo siento, hermana, pero este es tu castigo.


Y luego sin mas desapareció y yo me quedé allí sin muchas esperanzas, decidí después de estar un rato maldiciendo que lo mejor sería buscar un hotel/pensión para pasar la noche, luego buscar un lugar dónde vivir y también trabajo. Ese era mi plan.

No sabia que hora era exactamente pero mi estomago estaba rugiendo como un león de manera que, fui a sacar dinero de un cajero y luego me metí en un sitio de esos en que te sirves tu mismo, elegí una ensalada y un plato de pasta y mientras comía busqué en el periódico las ofertas de empleo, no había muchas, bueno al menos que yo pudiera hacer ya que no poseía ningún titulo universitario ya que no lo había necesitado nunca. Había un par para secretaria, cajera, comercial...pero el único que me llamo la atención es uno de encargada en un club nocturno, recorte el anuncio y lo guardé, mas tarde llamaría. Dediqué el resto del día en buscar piso, bueno una habitación en un piso, era humillante...yo, una Diosa del Olimpo realquilada en una habitación de mala muerte, Zeus iba a pagar por hacerme eso.

Esa tarde no encontré ninguna habitación, visité un par, pero la primera no tenía ni una triste ventana y había humedades, la segunda, bueno...no estaba tan mal pero mis compañeros de pisos hubieran sido tres universitarios freaks llenos de hormonas que en cuanto me vieron se quedaron como cinco minutos viéndome con la boca abierta y la verdad, no me sentía con ganas de vivir con esos babosos.


Volví a salir a la calle y suspiré frustrada, empecé a andar de nuevo y encendí un cigarro que había comprado después de ver la primera habitación. Estaba ya oscureciendo y tenía aun que buscar un lugar para quedarme esa noche, me dolían ya los pies y mis ánimos estaban por los suelos, estaba harta de arrastrar la enorme maleta de manera que me senté en el primer sitio que encontré que resultó ser una parada de autobús, estaba allí sentada y después de unos minutos se paró el autobús enfrente, le indiqué al conductor que no iba a subir se puso en marcha otra vez, entonces por el otro de la calle apareció un chico cargado con una bolsa de deporte y estaba corriendo intentando llegar a coger el autobús, no llegó a tiempo. Se inclinó poniendo sus manos en sus rodillas y respirando pesadamente ¿estaba tan cansado por esa pequeña carrera?- flojo.- pensé. Después de unos segundos el chico se incorporó y pude apreciar que era alto, bastante y tenía un cuerpo perfectamente esculpido, al menos lo que pude ver puesto que llevaba unos pantalones anchos con una camiseta también grande de manga corta, pero sus brazos eran fuertes y su vientre plano y con abdominales puesto que el chico estaba sudado y la ligera brisa había hecho que la camiseta se pegara a su torso, miré mas arriba y vi que era un chico guapo, no super guapo en plan modelo pero si guapo, tenía ojos azules y tenía el pelo rapado. Se sentó a mi lado en el banco sin mirarme, eso me molestó ¿por qué no me miraba? ¿acaso no me encontraba atractiva? Eso hirió gravemente mi ego y mi vanidad:

  • Hola.- le dije mientras yo acariciaba mi muslo provocativamente. Debía de llevar los audífonos muy altos porqué ni tan siquiera se giró para contestarme, me puse mas furiosa.- Oye.- le dije poniendo mi mano encima de su brazo.

  • ¿Qué?- dijo encarandome, entonces si, sus ojos recorrieron todo mi cuerpo y finalmente volvieron posarse sobre los míos. Sonreí para mis adentros.- ¿Pasa algo?- preguntó.

  • No en realidad.- le dije.- simplemente bueno, es que estoy buscando un hotel barato para pasar la noche, he llegado hoy a la ciudad y estoy completamente perdida. ¿Conoces alguno?

  • Eh... si y no.

  • ¿Te aclaras?- le pregunté arqueando una ceja.

  • Conozco una pensión que está bastante bien.

  • ¿Y dónde queda?

  • Bueno, yo me estoy quedando allí, puedes ver conmigo ahora y das un vistazo.- levanté una ceja esceptica.

  • Adiós.- me levanté y me fui.

  • ¡Eh, oye!


Ignoré al chico que me llamaba y paré un taxi. Subí y utilizando mis encantos de mujer le pregunté por un hotel barato y él muy amablemente me llevó y no me cobró el trayecto. Cuando llegué al decrepito hotel, bueno, la verdad es que no estaba tan mal pero acostumbrada a vivir rodeada de lujos...Me registre en el hotel y subí a la habitación, no había botones pero el mismo hombre que me registró me acompañó hasta la habitación, no era muy grande, pero por lo menos estaba limpia, me senté en la cama y me quité los zapatos, estuve un momento decidiendo si me iba a dormir directamente o si primero me daba un baño cuando recordé que debía llamar al club por lo del empleo, tomé el teléfono de la mesilla de noche y seguí las instrucciones que había plastificadas en el cajón, tenía que marcar el cero y el asterisco para llamar fuera, todo seguido presioné las teclas formando el numero que indicaba el recorte del periódico, un bip, dos bips, tres bips, cua...:

  • ¿Diga?- contestó un hombre.

  • Eh, hola...llamaba por el anuncio de empleo del periódico.

  • Ah si, el anuncio.

  • ¿Sigue el trabajo disponible?

  • Sí. ¿Te interesa?- iba a respondele que si no no hubiera llamado pero tuve que morderme la lengua.

  • Pues la verdad es que si.

  • Genial. ¿Puedes pasarte mañana por la mañana para la entrevista?

  • Si claro, solamente necesito la dirección.- me la dio.

  • Oye ¿Cuál es tu nombre?

  • Eris.

  • ¿Apellido?

  • Storm.

  • Ok. Entonces ven a eso de las diez. Pregunta por Jared.

  • Está bien.

  • Adiós.


Y colgó. Que tio mas imbécil. Decidí darme una ducha antes de dormir así que me duche, cepillé mis dientes y me metí en la cama. Estaba apunto de dormirme cuando noté un peso al otro lado de la cama:

  • ¿Qué quieres Dionisio?- pregunté sin abrir los ojos.

  • ¿Cómo sabes que soy yo?

  • Porqué apestas a vino.

  • Hace como dos horas que no bebo nada y me he bañado antes de venir a verte.

  • Vale, digamos que solo tu vendrías a incordiarme a estas horas, y mas en un día como hoy.

  • Cierto. Todos los demás te tienen miedo. Pero ahora eres inofensiva.

  • Puede que no tenga mis poderes conmigo, pero aun puedo patearte el trasero.

  • No quiero pelear contigo. Espera ¿Estas durmiendo desnuda?

  • Siempre duermo desnuda.

  • Pero yo pensé que solo dormías desnuda en tu cama, porqué tus sabanas son suaves, en estas...bueno, a saber quien a dormido con ellas.

  • Me importa un rábano.- dije frustrada.- la verdad es que yo no tengo un pijama.

  • Ah.

  • Bueno, aun no me has dicho que haces aquí. Si has venido a echar un polvo ya puedes irte.

  • No seas mal pensada. Yo venía a ver como estabas, Zeus ha sido muy duro contigo.

  • Es un gilipollas.

  • He intentado hacer que cambie de opinión pero no cede. Solo bueno...intenta que mejore tu carácter. Se que eso es bastante difícil y mas en una situación así, pero no se, finge, eres una buena actriz.

  • ¿Te crees que no lo había pensado?

  • ¿Necesitas algo, Eris? Puedo conseguirte cualquier cosa que te haga falta.

  • No quiero tu caridad, Dionisio. Puedo cuidar de mi misma y puedo hacer esto.

  • No lo dudo.

  • ¿Entonces por qué no me dejas en paz? Quiero estar sola y quiero dormir. Yo no necesito nada, ni de ti ni de nadie.

  • Eris...

  • Solamente vete ya. Debes tener alguna fiesta o alguna orgía a la que acudir así que vete y metete esto en la cabeza: yo no necesito tu ayuda.

  • Adiós.- dijo.


Y luego se fue. Cuando lo hizo yo me sentí sola, fue un momento solamente, pero me sentí vulnerable y yo odiaba eso, yo no necesitaba a nadie mi lado. Sabía cuidarme sola e iba a salir de esa por mis dos divinos ovarios.


Me desperté y me arreglé para ir a la entrevista de trabajo. Me puse una vestido rojo sin mangas, no era mi vestido favorito pero era fresco. Me calcé unas sandalias rojas de tacón y me fui a la entrevista de trabajo. Compré un café cerca del hotel y luego tomé un taxi que me dejó exactamente delante del club. La puerta estaba abierta de manera que entré, no vi a nadie a primera vista de manera que me adentré un poco mas, llegué hasta la barra mas próxima y pude ver que había alguien con la cabeza metida en una de las neveras:

  • Hola.- ¡pum! El tipo se golpeó contra el tablero.

  • Ouch, mierda.- dijo, luego me miró.- Hoooola hermosura ¿qué haces aquí?

  • Estoy buscando a Jared.

  • Ese sería yo.

  • Hablé contigo ayer por la noche, vengo por lo del empleo.

  • Ah si ¿eres Erin?

  • Eris.

  • Ah si, claro. Siéntate te haré la entrevista ¿quieres tomar algo?

  • Acabo de tomar un café.- me senté en un taburete.

  • ¿Cuántos años tienes?

  • 24.- respondí acorde con la fecha de nacimiento de mi pasaporte.

  • ¿Eres de Nueva York?

  • No, soy griega.

  • ¿Entonces hablas griego?

  • Entre otros.

  • ¿Qué otros idiomas hablas? No es que sea necesario que hables mas que el inglés pero a veces vienen clientes extranjeros.

  • Bueno pues griego, inglés, italiano, español, japonés, ruso, alemán, francés.- decidí terminar aquí la lista, la verdad es que como diosa conocía todos los idiomas.

  • Vaya, hablas muchos ¿tienes los títulos?

  • Los hablo porqué he vivido en muchos sitios, no porqué los haya estudiado en una academia.- me inventé.

  • Ah ¿Tienes experiencia cómo camarera?

  • No, pero tampoco puede ser muy difícil.

  • ¿Pero sabes servir copas?

  • Claro.- ¿cómo no iba a saber servir copas si había asistido a mas fiestas de las que podía recordar.

  • ¿Te importaría preparar un margarita?

  • En absoluto.- me levanté y pasé al otro lado de la barra, cogí una copa, el tequila, el triple sec, un limón y sal. Luego empecé preparar el margarita, froté el borde del vaso con limón y luego lo puse en la sal, el borde quedó impregnado. Mientras se secaba la sal busqué con la vista un coctelera, la encontré e hice la mezcla exacta de tequila, triple sec y zumo de limón y lo vertí en la copa. Luego decoré el borde con una rodaja de limón. (he buscado la receta en google, supongo que estará bien).- Aquí tienes.- le tendí la copa y el dio un sorbo.

  • Perfecto.- dijo Jared.- creo que el empleo es tuyo.

  • Bien.- dije.

  • Tu trabajo no va a consistir solamente en servir copas, el puesto demanda también que seas una especie de relaciones públicas, que hables con los clientes, sobretodo con los de la sala V.I.P y bueno, tu serás la encargada de conseguirles todo lo que te piden.

  • Está bien.

  • De manera que Eris, deberás vestir, bueno...de manera bastante sexy, tu eres guapísima y ya eres sexy por lo que no creo que tengas problemas para captar clientes.- ¿Este idiota estaba diciendo que no le gustaba mi vestido?- habrá noches en que tendrás que ir a otros clubs para hacer publicidad de este, es importante que los otros clubes no te vean repartiendo flyers por lo que deberás hacerlo con mucha discreción ¿queda claro?

  • Como el agua, digo sí.- recordé que estaba en una entrevista de trabajo.


Seguimos hablando durante un rato mas y me hizo un tour por el club, me enseño dónde estaba cada cosa y como funcionaba todo, me dio una lista de bebidas y precio y me dijo que debía aprenderla de memoria. También dijo que en una semana o así estaría listo mi contrato pero que hasta entonces podía ir a trabajar igual, que me lo pagarían en metálico y que si venia un inspector diríamos que estaba en un período de prueba. Esa noche iba a ser mi primera noche de trabajo.

Ahora solamente necesitaba encontrar un lugar en dónde vivir.


4 comentarios:

Iza Parthenopaeus dijo...

uuuh muy bueno An, lo malo es que ya quiero el tercero hehe
besos

Beu de Spunk dijo...

Iuuu, Robbie .. Dionisio...
Me va gustando más y más.
Pero no nos dejes con ganas de más... xD

Allison dijo...

te quedo genial esta historia espero el proximo capitulo, xau cuidate

Regina dijo...

jaja me ha gustado mucho la caracterizacion de Dionisio!!
jaja esta historia me hace reir mucho... por el caracter que se carga Eris... jaja me divierte mucho con sus actitudes impulsivas y enojonas...

Ademas sabes que amo la literatura griega!! Te dejo un besotee

Espero los siguentes capis!!

MUAK

regii