domingo, 19 de febrero de 2012

RESISTENCIA.

Aquí tenéis un poco más de resistencia, es poquito pero bueno...(Sería como el final de un capitulo, de lo que dejé colgado la ultima vez). La cosa va a ponerse ahora un poco mas complicada ¿os imagináis que pasará? En fin, barajad teorías ¡dejad vuestros comentarios!

Sly salió y yo me puse los pantalones y la camiseta rápidamente, al salir de la habitación Sly estaba esperando en el pasillo. Fui al baño y al volver no había señales de Sly, volví a meterme en la cama y minutos después Sly volvió con una bandeja de comida. No tenía hambre, pese a eso Sly me obligó a comer un poco, después apareció Amy con unas hierbas medicinales, las hierbas hicieron su trabajo y me aliviaron un poco, me descongestionaron pero me provocaron somnolencia por lo que me volví a dormir después de un rato.

Pasé una semana realmente enferma, con mucha tos, fiebre y mocos en abundancia. Cuando me hube recuperado otras tres personas estaban enfermas y la nieve había cubierto el paisaje.

Estaba haciendo mi turno de trabajo limpiando la cocina, Elle y Sly también estaban ahí, él estaba subido en la escalera limpiando arriba de los armarios, Elle estaba limpiando y ordenando la despensa y yo fregaba cacharros, me estaba congelando las manos porqué no había agua caliente, Oliver junto a Suzanne y Jackson estaban intentando arreglar el calentador.

  • No hay nada que hacer.- dijo Oliver media hora mas tarde.- El calentador ha muerto.
  • Justo en el mejor momento.- añadió Jackson.
  • Puedo ir a la ciudad a por uno nuevo. Cuando fui con Joy a la ciudad vi un sitio donde creo que pueden haber.- propuso Sly.
  • No deberías salir con la nieve.- Dijo Jackson preocupado, Sly solo rodó los ojos.
  • Papá no empecemos de nuevo, suficiente tengo con mamá.
  • Está bien, haz lo que quieras. Pero no vayas solo.- Sly recorrió con sus ojos la habitación.
  • ¿Alguien quiere ir de paseo?- preguntó.
  • Lo llevas claro, con el frío que hace nadie quiere salir de aquí.- exclamó Elle.
  • Entonces Joy vendrá ¿a qué si?
  • ¿Yo? ¿Por qué crees que voy a venir?
  • Porqué he hecho muchas cosas por ti y lo menos que puedes hacer es acompañarme.- dijo poniendo cara de bueno.
  • Se me han olvidado esas cosas que supuestamente has hecho por mi.- bromeé intentando librarme.
  • Deja que te las recuerde.- dijo Sly pasando el brazo por encima de mis hombros.- Te saqué del campo, te doy clases, te cuidé hace no mucho cuando eres un saco de mocos, te honro con mi amistad ¿qué mas quieres?
  • ¿Quedarme aquí delante de la chimenea?
  • Pues lo siento, nos vamos de excursión.


El muy idiota finalmente me hizo acompañarlo, a fuera hacia mucho frío y parecía que el maldito coche no avanzaba lo suficientemente rápido, claro eso se debía a que Sly conducía despacio debido a la nieve. Resoplé y apoyé mis pies en el salpicadero:

  • Deja de refunfuñar.
  • Podrías haber chantajeado a otro para venir, sabes que ésta salida va a dar qué hablar ¿verdad?
  • Ajá.
  • Seguro que Sharon hubiera estado contenta de acompañarte.
  • Y seguramente yo hubiera abierto la puerta del coche y me hubiera suicidado a los tres minutos de estar encerrado con ella aquí.
  • ¿Y me explicas cómo haces para tener sexo con ella?- pregunté irónicamente.
  • Bueno pequeña Joy, es fácil, nos desnudamos y entonces ella me la...
  • ¡Sly!- chillé.- ¡No quiero saber eso!
  • Tu has preguntado.- dijo burlándose de mi.- Además algún día vas a querer sexo y tienes que saber como funciona.
  • Primero se como funciona y segundo dudo que vaya a querer sexo alguna vez.
  • ¿Por qué? Es genial.
  • Es asqueroso y desagradable.- él me miró preocupado.
  • Lo siento.- dijo.- ¿El campo, verdad?- yo asentí con la cabeza.- Pensaba que cuando te encontramos aún no te había tocado.
  • Y no lo hizo, no tuvo tiempo.
  • ¿Te forzó alguien antes?- preguntó con tacto.
  • No.- dije cerrando los ojos intentando quitar imágenes de mi cabeza.
  • Joy, me lo puedes contar.
  • Lo se, es solo que...- el paró el coche y sentí sus manos en mis mejillas. Abrí los ojos y al mirarlo empecé a llorar.
  • Ei ¿qué pasa, cielo?- me rodeó con sus brazos y tiró de mi hasta que me puso en su regazo, allí lloré largo y tendido durante un buen rato. Él primero intentó darme palabras de consuelo, intentó que hablara pero finalmente desistió y solo me sostuvo durante mi ataque de llanto, de vez en cuando noté que depositaba algún beso en mi pelo y siguió así hasta que finalmente me calmé.
  • Lo siento.- le dije.
  • No te disculpes.- me contestó mientras limpiaba mis lágrimas.- ¿Qué ha pasado, Joy? ¿Qué estabas recordando?
  • Todo.- confesé.- cosas que cuando estaba allí aceptaba como rutina y que ahora mas que nunca veo que son atrocidades.
  • ¿Cómo qué?
  • No es natural, no puede serlo.
  • ¿El qué Joy? Cuéntamelo, te sentirás mejor. Sácalo.
  • Nos dan clase.
  • ¿Clase de qué?
  • Sobre como complacer en la cama.- dije. Noté como Sly enfurecía.
  • ¡Esos malditos cabrones!
  • No, los amos no. Nuestros padres, es...una herramienta de supervivencia.
  • Joy...¿cómo? ¿qué estás diciendo?
  • Odio mi aspecto.- le confesé.- se que soy guapa y desearía tanto no serlo...en el campo la belleza es la mayor maldición, los padres saben que sus hijos van a ser tratados como objetos sexuales, por eso llegaron a la conclusión que era mejor entrenarlos porqué como mas bueno seas en ello mas tiempo vas a sobrevivir.- Sly estaba callado.- En parte he tenido mas suerte que algunas chicas, mi cuerpo no empezó a cambiar hasta el año pasado, hasta entonces mi madre me pudo hacer pasar desapercibida, otras chicas y chicos fueron a parar al harén muy jóvenes, mi propia madre por ejemplo...
  • Terminaste allí ese día.
  • Sí y aunque tenía miedo no me planteé que no fuera algo normal. Había tomado clases y estaba dispuesta a complacer a ese cerdo para seguir viva.
  • Eso no es una vida, Joy.
  • Ahora lo se.- dije limpiando otra lágrima.
  • ¿Estás mejor?- me preguntó apartando el cabello de mi cara.
  • Si, lo siento. Ha sido un ataque.
  • Tenías que sacarlo, no pasa nada.
  • Soy una tonta.
  • No lo eres, eres una superviviente.
  • Lo somos todos.
  • Esta situación un día se va a terminar, debemos hacernos fuertes.- asentí con la cabeza.- ¿Vamos?
  • Vamos.


Sly puso de nuevo el coche en marcha y nos fuimos a buscar el maldito calentador.

2 comentarios:

karla´cullen dijo...

la verdad es que me parece que escribes de maravilla, y no entiendo porque no subis capitulos mas rapido, jajja esque cada que entro me muero por saber mas de tus historias sobre todo de El castigo de Eris y RESISTENCIA!! estoy que me muero... porfavor subis mas capitulos rapidoo!11 jajaj GRACIAS POR COMPARTIR TUS HISTORIAS

Anónimo dijo...

Me encanta como escribes, estoy enganchadisima a tu blog me paso todos los dias para ver si actualizaste, escribe mas amenudo porfis.
Un besazo, Fati