lunes, 18 de marzo de 2013

Sin Título.


Mil perdones por no dar señales de vida pero me operaron hace un par de semanas y no he estado para nada. Ahora que ya estoy mejor he podido ponerme a escribir y os dejo el capitulo. Espero que os guste y dejéis vuestros comentarios. Besos, An.


Cuando Alex me contó que Pol le había llamado para explicarle que había dejado a Meri me quedé unos minutos en silencio mientras miles de preguntas pasaban por mi cabeza, finalmente lo que salió de mi boca fue:
  • ¿Y por qué me lo cuentas?
  • No lo se, pensé que querrías saberlo.
  • ¡Pues te equivocas!- exclamé alterada.- No quiero saber nada de lo que hace o deja de hacer Pol. Si ha dejado a esa...esa...
  • ¿Zorra?- me sugirió.
  • A esa zorra manipuladora me alegro por él, pero ¿qué piensa hacer ahora? ¿Volver aquí cómo si no hubiera pasado nada?
  • Dice que eso aún tiene que pensarlo, le va bien en el trabajo y aún le quedan un par de meses de contrato.
  • Mira- me serené.- No es que no quiera que Pol vuelva, sé lo mucho que le echas de menos pero si vuelve no cuentes en que volvamos a ser los tres de antes. Yo no tengo ganas de verle, es decir, si tengo ganas pero al mismo tiempo no.
  • ¡Eres tan complicada! Si fueras un tío podrías solucionarlo zurrándole hasta dejarlo inconsciente.
  • Dame un bate de baseball y no necesitaré ser un tío.- Alex se desternilló de la risa encima de mi cama.
  • ¿Sabe Dante lo que pasó con Pol?
  • No ¿crees que debería decírselo?
  • Bueno, puede que si. Piensa que va a ser raro que Pol vuelva y tu no quieras saber nada de él.
  • ¡Maldita sea!- maldecí.- ¿Ves cómo lo jode todo?

Pero Alex tenía razón. Si Pol volvía Dante iba a extrañarse de que yo no quisiera ver a mi otro mejor amigo ¿era prudente contarle lo que había pasado o mejor no decir nada? Estuve unos días dándole vueltas a todo el asunto, decidí contarle a Dante que me había liado con Pol pero el problema radicaba en que no sabía como sacar el tema. Finalmente, un sábado me quedé a comer en su casa. Le estaba ayudando a fregar los cacharros cuando como quien no quiere la cosa solté la bomba:
  • Puede que Pol vuelva de Londres.
  • Eso es genial ¿no? De esta manera el pesado de Alex tendrá a alguien a quien incordiar y tu tendrás más tiempo para sexo salvaje.- Dijo rodeándome la cintura desde atrás y besando mi cuello.
  • Hmm... puede.- Él me giró y me besó en la boca.
  • ¿Qué pasa?- me preguntó al ver que mi entusiasmo no era el habitual.
  • Nada.- le sonreí.- Pero creo que debería contarte algo.
  • ¿Tengo que asustarme?
  • No, es algo que pasó antes de que tu y yo... ya sabes.
  • ¿Antes de que empezáramos a salir?- Así que él consideraba que ya salíamos en serio. Era bueno saberlo.
  • Si.
  • ¿Estabas saliendo con Pol?
  • No, pero nos enrollamos una noche y yo sentía algo por él y todo se jodió y bueno, luego él se fue a Londres...
  • ¿Cuando fue?
  • Bueno ¿te acuerdas que me llamaste un domingo y yo te dije que no era mi día?- él asintió con la cabeza.- Pues llamaste en pleno drama.
  • Entiendo.- Dante se apartó de mi.
  • Dante no te lo cuento porqué quiera tener algo con Pol, si es que vuelve. Te lo digo para que no encuentres raro que si él vuelve yo no le vea. Se supone que somos amigos.
  • ¿Pero sientes algo por él?
  • No lo sé. Tú me gustas mucho, me gustaste desde la noche que nos conocimos y ahora que te conozco de verdad, y no estoy solo flipando por lo guapo que eres, me gustas incluso más. Por lo que a mi respecta no quiero saber nada de Pol.- Fui yo quien se acercó a besarlo.
  • Sabes.- dijo él después de devolverme el beso.- Tienes suerte de haberme conocido porque todos los otros tíos con los que has tenido algo parecen unos auténticos gilipollas.
  • Creo que tienes razón. 
  • La tengo, sin duda.- Contestó mientras me quitaba la camiseta. Nos besamos apasionadamente y me levantó del suelo, yo crucé mis tobillos detrás de su espalda para agarrarme mejor a él. Empezó a andar hacia su habitación. Cuando estábamos en medio del comedor la puerta de la entrada se abrió y apareció Manu acompañado de una mujer de unos 50 años.
  • Mira a quién me encontrado en la calle...- Manu se dio cuenta de la situación y empezó a reír sin ningún tipo de miramiento.
  • ¡Mamá!- exclamó Dante.- ¿Qué haces aquí?

En ese momento si me hubieran pinchado no me hubiesen encontrado sangre ¡¿Cómo que mamá?! Y yo allí, sin camiseta y colgada de su cuello. Él me dejó en el suelo de repente y por poco me caigo de culo, busqué algo para taparme pero al no encontrar nada regresé a la cocina sin decir nada. Allí estaba mi maldita camiseta que me puse rápidamente. No quería volver a salir así que me quedé allí escondida escuchando lo que pasaba en el comedor.
  • Dante, cariño, quedamos en que hoy vendría a buscarte para ir a ver a tu tío al hospital.
  • No me acordaba.
  • Ya, ya he visto que no te acordabas.- La voz de la madre de Dante sonaba divertida.
  • Mamá...
  • ¡No voy a decir nada!- exclamó ella aún más encantada.- Pero al menos podrías presentarme a mi nuera.- ¿Nuera? La madre de Dante estaba loca.
  • ¡No es tu nuera!- le replicó él.
  • Entonces a tu amiga.
  • Espera aquí un momento.- Dante apareció en la cocina con las mejillas algo enrojecidas.- Puedes clavarme un cuchillo, si quieres.- me dijo.
  • No esperaba conocer así a tu madre.- Él se echó a reír.
  • Lo siento, francamente no me acordaba que le había dicho que iría con ella a ver a mi tío.
  • No importa, es algo bochornoso pero hubiera podido ser peor.- La madre de Dante, como buena madre no esperó a que Dante volviera a salir y entró también en la cocina.
  • Hola.- me saludó. Yo noté un calor repentino en las mejillas.
  • Mamá ¿por qué eres incapaz de esperar fuera?
  • Era para que no le dieras la oportunidad de escabullirse.- entonces me miró a mi.- ¡Pero Dante!- exclamó.- ¡Qué guapa es!- Yo noté que enrojecía más.
  • Pues claro que lo es.- Respondió él como si su madre hubiera hecho una afirmación demasiado obvia.
  • ¿Cómo te llamas?- se dirigió a mi.
  • Siena.- respondí intimidada.
  • ¿Y cuántos años tienes? Porque pareces un poco joven para mi hijo.
  • Voy a cumplir los 22 en dos semanas.- Creí que decirle que estaba a punto de cumplir los 22 era mejor que decirle que aún tenía 21.
  • Mamá, no la agobies.
  • No la estoy agobiando, sólo le he hecho dos preguntas básicas que tu no me has respondido porque ni siquiera me habías dicho que tenías novia.- Era obvio que Dante le tenía bastante respeto a su madre porque no le replicó.
  • Dante y yo hemos estado viendo hasta hace poco como nos iban las cosas, no era algo oficial.- No se de donde saqué valor para decirle eso a una mujer que me había conocido en sujetador.
  • ¿Y ahora ya es oficial?
  • Pues desde que tu te has plantado aquí y me has obligado a hacer presentaciones se ha convertido en algo oficial.- Refunfuñó Dante.
  • Estupendo ¿Quieres venir con nosotros, Siena?
  • Pues claro que no quiere venir con nosotros al hospital a ver al tío Eugenio.- Puede que realmente no le tuviera tanto respeto.
  • Se lo he preguntado a ella, no a ti.

Con la mayor diplomacia posible rehusé la invitación de la madre de Dante y tras despedirme me fui rápidamente. Él había prometido llamarme cuando estuviese libre de nuevo, yo como no tenía ganas de ir a casa llamé a Alex para ver si quería que nos viésemos un rato:
  • ¿Qué puedo hacer por ti?- Su voz sonaba rara.
  • ¿Estás disponible para ir a tomar algo?
  • Lo cierto es que ahora no puedo.
  • Oh vale ¿qué estás haciendo?- pregunté inocentemente.
  • No creo- hizo un gruñido raro.- que quieras saberlo.- Todo encajó rápidamente y estuve a punto de soltar el móvil asqueada.
  • ¡Eres asqueroso!- y colgué.

¡Maldito Alex, era un guarro! En vistas de que Alex iba a pasarse la tarde follando y que Dante también estaba ocupado decidí que lo mejor que podía hacer era irme de tiendas. Estuve un par de horas dando vueltas y mirando ropa, me probé algunas prendas pero finalmente volví a casa sólo con un par de camisetas que eran bastante monas y costaban 4€, unos vaqueros y un vestido que me compré porque me había gustado mucho pero que realmente no sabía si me lo llegaría a poner.
Mis padres estaban en casa tirados en el sofá viendo una película, les saludé y le enseñé a mi madre lo que había comprado. Cuando Dante me escribió yo estaba en el sofá con ellos viendo el final. Le dije que estaba en casa y que si le apetecía que viniera...no se porque se lo dije ya que mis padres estaban allí, supongo que la parte retorcida que vivía dentro de mi pensó que sería una venganza apropiada por el bochorno que yo había vivido con su madre. Lo que no pensé es que esa venganza también me afectaba a mi:
  • Mamá, papá- les dije suavemente.- Va a venir un amigo.
  • ¿Alex?- preguntó mi padre.
  • Eh no, se llama Dante y bueno...estamos saliendo.
  • ¿Nos vas a presentar a tu novio?- Mi madre parecía emocionada.
  • Si queréis llamarlo así...
  • Cuéntanos algo sobre él.
  • Hmm, bueno se llama Dante, es periodista, es un poco mayor que yo...
  • ¿Cuánto es un poco mayor que tú?- se interesó mi padre.
  • Bueno, un poco.
  • Siena...
  • Tiene 30 pero no es como si fueran muchos más años.
  • Son bastantes.- dijo mi madre.
  • ¡No es como si fuera un viejo!- exclamé.
  • Ya Siena, pero 9 años son mucha diferencia.
  • Papá y tu os lleváis 5...
  • No es lo mismo.
  • Lo se, pero ahora no es como cuando vosotros os conocisteis. Yo ni me voy a casar ni voy a tener hijos solo porqué él sea mayor. Así que relajaos.

Mi último argumento pareció convencerles pero yo estaba como un flan cuando Dante llamó al timbre, le recibí en la puerta y él me dio un beso bastante apasionado:
  • Mis padres están aquí- le corté. Él se puso pálido.- Les he hablado de ti y si quieres puedes decir un rápido hola.
  • ¿Esto es una venganza?- se había recuperado del shock inicial y estaba sonriendo.
  • Un poco, sí...- Él se rió.- Al menos tu llevas toda tu ropa.
  • Puedo quitarme algo, si quieres.
  • Ya saben que eres un viejo, no hace falta que sepan también que eres un pervertido.
  • Es una pena- me contestó con ojos risueños- Seguro que a tu madre le gustaría más sin camiseta.
  • Probablemente. Anda, pasa.

Entramos y le llevé a saludar a mis padres, no hubo mucha parafernalia sino que simplemente les presenté con un “Dante estos son mis padres; mamá, papá este es Dante”, ellos se saludaron brevemente y luego nosotros nos fuimos a mi cuarto:
  • No ha sido muy malo.- dije.
  • No, ha estado bien.
  • ¿Qué te apetece hacer?- le pregunté.
  • Lo que me apetece hacer no creo que debamos hacerlo mientras tus padres estén en casa.- Yo rodé los ojos y le di un golpecito en el pecho.
  • Eres idiota.
  • ¿Ah si?- Él me miraba amenazantemente. Se aproximó a mi lentamente con su mirada hostil pero con una sonrisa en los labios.
  • ¿Qué haces?- le pregunté medio divertida, medio asustada.
  • Ye voy a enseñar lo idiota que soy.- En un abrir y cerrar de ojos me tumbó en la cama y se puso sobre a mi a horcajadas, él muy idiota empezó a hacerme cosquillas.
  • ¡La madre que te parió!- gruñí- Déjame.- le dije mientras intentaba deshacerme de él.
  • Sabía que eras una mina.- él estaba encantado consigo mismo.- Siempre que te toco aquí te estremeces.- Y atacó mi punto flaco. Segundos después estaba pataleando y retorciéndome con lágrimas en los ojos, le supliqué piedad y finalmente dejó lo de las cosquillas.
  • Quiero que sepas que te odio.- le dije mientras recuperaba el aliento. 
Hice un pobre intento de devolverle el golpe pero él fue rápido y cogiéndome las muñecas inmovilizó mis brazos por encima de mi, cómo él seguía sentado encima de mis caderas a penas podía moverme. Aprovechó para inclinarse sobre mi y besarme, al principio fingí que no quería besarlo pero rápidamente acepté el beso de buena gana y se lo correspondí. La temperatura subió rápidamente y minutos después la que estaba encima de él besándole sin parar era yo:
  • Que estemos aquí besuqueándonos de esta manera con tus padres al otro lado de la puerta me hace sentir como si tuviera 16 otra vez.- me dijo él haciéndome reír.
  • Seguro que besuqueaste a muchas chicas cuando tenías 16.
  • No tantas como me hubiera gustado.- Lo dijo como si realmente eso le provocara un enrome disgusto y me volví a reír.
  • Pobrecito mío...¿También terminabas con este problema en esa época?.- le dije con picardía mientras pasaba la mano por encima de su hinchada bragueta. Él jadeo y cogió mi mano.
  • Frecuentemente- dijo respondiendo a mi pregunta.- Pero deja de hacer eso o te juro que te follaré sin importarme que tus padres estén afuera.
  • No serías capaz.- le dije provocándole un poco más. ¿Qué estaba pasando con mi lívido?
  • Siena...
  • ¿Ajá?
  • Para.
  • No quiero.- Le desabroché los vaqueros.
  • ¡Estás loca!- exclamó, pero también empezó a tirar de mi camiseta.

Lo hicimos rápidamente y en silencio. Yo no sabía que era tan... pervertida, pero me sentí realmente excitada por la situación. Cuando terminamos ambos nos reímos y rápidamente nos recolocamos la poca ropa que nos habíamos quitado. Tras eso abrí un poco la ventana porqué el ambiente estaba realmente cargado y luego fui al baño. Mi cara aún estaba roja y mi pelo era un auténtico desastre, me lavé la cara y me pasé el cepillo enérgicamente. Al salir del baño me encontré con mis padres arreglados para salir:
  • ¿Os vais?- pregunté lo obvio.
  • Sí, vamos a salir a cenar y luego iremos al cine. 
  • Muy bien ¿os parece bien que Dante y yo cenemos aquí? Luego seguramente saldremos.
  • Claro.- respondió mi padre.- En la nevera hay de todo, coged lo que os apetezca y si no vas a venir a dormir mándame un mensaje.- Mi padre no puso muy buena cara ante la última mención.
  • Vale, pásadlo bien.- Los acompañé hasta la puerta y volví a mi cuarto, Dante había arreglado la cama y ahora estaba sentado en mi silla de escritorio.- Mis padres se han ido.- le comuniqué sentándome en su regazo.
  • Esa es una buena noticia.

Le besé y ante su mirada de desconcierto, porqué normalmente yo jamás estaba tan eufórica le quité la ropa.
Media hora después nos metimos ambos en la ducha y nos volvimos a vestir una vez ya limpios, él con la ropa que llevaba y yo con lo primero que encontré, después iba a arreglarme para salir y no quería mancharme preparando la cena. Justo cuando estábamos terminando de cenar mi móvil sonó, era Alex:
  • ¿Ya has terminado?- fue mi salutación.
  • Sí- dijo.- Por hoy he tenido suficiente.- Yo rodé los ojos.
  • ¿Por qué coges el teléfono si estás teniendo sexo?- Dante me miró sorprendido y yo le dije que era Alex, luego se echó a reír.
  • Pensé que podía ser importante y yo no estaba trabajando en nada en ese momento.
  • Eres realmente asqueroso.
  • Pero me quieres ¿qué estás haciendo?
  • Terminando de cenar. Estoy en mi casa ¿quieres venir y luego pensamos donde vamos?
  • Claro, estoy ahí en 10 minutos.

Dante me ayudó a recoger la cocina y luego volvimos a mi cuarto ya que tenía que vestirme como una persona normal. Parada frente mi armario estaba sopesando las opciones:
  • ¿Por qué las chicas siempre tardáis tanto para escoger la ropa?- me preguntó Dante.
  • No lo se. Es que hay muchas opciones.
  • Vale, pues entonces decido yo.- Lo miré divertida.
  • ¿En serio?
  • Sí, siéntante.- Tomándome de la cintura hizo que me sentara en la cama y se puso a rebuscar en mi armario.
  • No me voy a poner nada que me haga parecer un travesti.
  • Nunca podrías parecer un travestí.- Él sacó el vestido que me había comprado esa tarde.- Este me gusta, póntelo.
  • Me lo he comprado hoy, puede que sea un poco demasiado.
  • Hemos quedado que yo decidía.
  • Eso lo has decidido tú.
  • Levántate.- me dijo ignorándome. Lo hice y él quitó la etiqueta del vestido, luego bajó la cremallera y me embutió en él.- Me gusta mucho.- Y me besó para demostrármelo.

En ese momento sonó el timbre, era Alex así que le abrí y le esperé en la puerta. Salió del ascensor con una sonrisa pero yo fui incapaz de devolvérsela porque no iba solo. A su lado estaba Pol.


11 comentarios:

Stephanie dijo...

Wouuuu la k se puede liar aki...Menudo ambiente promete jjjjj Publicaa!!!! Me muero por saber.k pasa!!

aylu dijo...

oh mi dios!!!!!! gracias x el capi! apareció Pol aaaaaaaaaaaaaaaaaaaa como nos dejas así???? actualiza pronto :(

kamifloreta dijo...

Que ambiente tan caldeado, aquí va a haber movida jajaja
muy interesante y entretenido el capitulo
muchas ganas para el siguiente

Anónimo dijo...

gracias por el capitulo, POL! ya quiero ver su reacción :D

Anónimo dijo...

Ahhhhhh qiero prox capi pronto por favooooor ! Qe pasara ahora? Muero, mueroo :'c

Anónimo dijo...

espero que te recuperes 100%, el capi estuvo muy bueno, gracias

sara dijo...

wow apareció Pol, quiero ver que se muera de los celos muajaja
gracias por el cap :)

Anónimo dijo...
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Carla dijo...

Hola An! Antes que nada, ¿Cómo estás? Me he quedado un poco preocupada por eso de que te operaron :( Espero que ya te hayas recuperado y que no fuese nada grave!
Y luego decir que el capítulo me ha encantado, como siempre. Muchas ganas de leer el siguiente pronto!
Un beso!

karol dijo...

Ann que capi!! Como nos dejas así es casi cruel :( , espero el siguiente con ansias , espero que tu recuperación sea buenísima y sin problemas , saludos

Anónimo dijo...

capi ann xfis